Más de 700.000 personas se apiñan en las orillas del Aude para asistir a los increíbles fuegos artificiales.
14 de julio 2010 a las 22h30
Para celebrar la fin de las fiestas de julio, , desde la caída de la tarde, la ciudadela ardió por completo convirtiéndose en un enorme bloque de piedra incandescente.
De las 22h30 y durante más de 25 minutos se puede admirar un incendio en azul, blanco, amarillo, verde, rojo, dorado y un grandioso ramillete final.
Más de 1.200 impactos en 6 segundos sobre 600 metros de fachada.